26/8/09

Lucha de la mujer afgana,



Malalai Joya tiene un serio problema: la quieren matar. Esta mujer menuda, de 35 años,
casada, sin hijos, diputada sin escaño y que vive en la clandestinidad, es uno de los símbolos de la lucha de la mujer afgana contra una estructura mental, política y social machista y violenta que las condena a una vida de invisibles. Cambia constantemente de casa de apoyo protegida por un grupo de guardaespaldas y fieles ayudantes. "Me han intentado matar cinco veces y sé que lo intentarán de nuevo y es posible que un día lo logren pero no pienso renunciar ni marcharme al extranjero. Mi lucha está aquí".

La Loya Jirga (la Gran Asamblea) -un instrumento democrático en la tradición afgana en la que los notables de todo el país se reunían para tomar decisiones por consenso- del 17 de diciembre de 2003 cambió la vida de Joya. Cuando tuvo la oportunidad de hablar arremetió contra "la presencia de los criminales de guerra misóginos que habían destrozado Afganistán convirtiéndola en el centro de guerras internacionales". Se refería los jefes de las distintas facciones mujaidines, considerados por la mitología popular héroes en la lucha contra el invasor soviético, y que si alguna vez lo fueron se dejaron el crédito en las luchas posteriores entre ellos y en las matanzas de civiles en las que nadie queda libre de culpa. Hubo murmullos, nervios, gritos e intentos de retirarle la palabra. En un instante Malalai Joya se convirtió en una celebridad para la mitad del país y en un demonio para la otra mitad. Su problema es que las armas y la indecencia están en manos de la mitad que le ha condenado a muerte.
Cuando pisa la calle deja atrás a sus guardaespaldas que más que protegerla atraerían las miradas y se esconde bajo una burka, que en su caso es vida. Viaja mucho por el extranjero para denunciar la situación de la mujer en su país y la presencia de las "tropas de ocupación". Nunca lo hace por el aeropuerto de Kabul, donde sería detenida, sino de forma clandestina. Fue expulsada del Parlamento pese a haber sido elegida en 2005 por la provincia de Farah. Su delito: decir que era una asamblea de narcotraficantes, asesinos, misóginos y burros.
Esos señores de la guerra son los que destrozaron la estructura social de Afganistán en la que gobernaban las barbas blancas, los ancianos de los pueblos que se reunían en consejos locales y regionales para tomar decisiones sobre su comunidad. No había gobiernos ni oposiciones, sino la obligación de alcanzar consensos, de que nadie saliera derrotado, costara el tiempo que costara. Un tipo de democracia, que es el respeto a las minorías en el gobierno de las cosas de todos. Como en África con los ancianos. Otra jerarquía social desaparecida y sustituida por la corrupción, la violencia y la impunidad.
Han sido los 30 años de guerra y sus múltiples actores los que han destrozado un país hermoso lleno de gentes afables que desean tener futuro. Los talibán son un actor más, una consecuencia radicalizada de la voladura de la estructura social mucho más respetuosa con la mujer que la de ahora. A la comunidad internacional (excepto los británicos, claro) que mandó miles de soldados y millones de euros no debió leer mucho a Rudyard Kipling. Una pena: le hubiera ahorrado disgustos.


Fuente: El País

22/8/09

Festival de Teatro de Edimburgo




La mujer como tragedia contemporánea sobrevuela el festival


(…)

Conocimiento, poder y belleza, eso ambicionaba Fausto, representado estos días en el Festival Internacional de Edimburgo por la compañía rumana National Theatre Radu Stanca Sibiu. Las entradas se habían agotado para ver una nueva versión de la obra de Goethe dirigida por Silviu Purcarete. Un Fausto macabro, retorcido, transilvánico y sangriento. La intención de la compañía: que el espectador sienta la tentación de Mefistófeles. O mejor dicho, de la actriz Ofelia Popii, que en el papel de diablo, coja y desnuda en la recta final del drama, logra algo más que simple emoción con su llanto impotente ante un Fausto culpable (consiguió su capricho de lujuria con Margarita para luego abandonarla) pero finalmente redimido por el amor de su propia víctima. "¿Por qué quería volar si no tenía cabeza para las alturas?", se pregunta Mefistófeles en su monólogo final.El público, que abarrotaba un gigantesco hangar del extrarradio de la ciudad, en pie. A Alan Rickman, el profesor Severus Snape de Harry Potter, le faltaban manos para aplaudir. Y un señor alto y de barba blanca agitaba su bastón con una energía sin duda diabólica.
Una producción gigantesca y ambiciosa, que nos mete en un infierno que resulta más creíble cuando es menos grandilocuente. Entre mujeres desnudas poseídas por cerdos, rinocerontes con armas fálicas, coros de niñas ultrajadas, vampiros, lobos y locos, el diablo arroja una sandía al suelo del escenario: la húmeda fatalidad de la fruta rota y una actriz total capaz de robarle el protagonismo a mil gritos, audiovisuales satánicos, grúas y fuegos fatuos. A Jonathan Mills, director del festival, le parece que el mito no puede ser más actual. Nos obsesiona.
Como cada mes de agosto, Edimburgo se convierte en la ciudad de las mil historias. Desde el pasado día 14 y hasta el 6 de septiembre, sus dos festivales principales (el Internacional y el Fringe) son acontecimientos inabarcables. Cada día, de la mañana a la noche, se suceden los espectáculos. En el epicentro del Fringe, el Assambley de Saint George Street, se venden las entradas como en una lonja de pescado. Una pizarra de varios metros muestras la cartelera del día. Entre el público, cazatalentos, críticos y verdaderos yonkies del teatro capaces de tragarse lo que sea.
(…)
Las melenas oxigenadas (una ex modelo ofrece un monólogo cómico sobre la vida después de la pasarela y otra sobre lo duro que es ser tan rubia) y el teatro experimental feminista están de moda este año. Tanta frustración acumulada coincide en pequeñas y grandes compañías. Y no todo son monólogos sobre kilos, sujetadores y zapatos. Mabou Mines, la compañía neoyorquina que hace dos años marcó un hito con su montaje de Casa de muñecas (interpretada por actores enanos que obligaban a vivir por debajo de sí misma a una, en todos los sentidos, gigantesca Nora) estrenará a finales de mes su versión de Peter y Wendy y Rona Munro traerá esta semana La última bruja, su obra sobre Janet Horne, la última mujer que fue condenada a la hoguera en Escocia bajo la acusación de brujería. Al parecer, y según relata la propia autora, su crimen fue (también) pactar con el diablo para convertirse por una noche en caballo y llevar volando a su hija hasta la luna.
Pero la obra que ha despertado más curiosidad se titula Trilogy, se representa en una iglesia y su sorprendente anuncio reclama a espectadoras dispuestas a un desnudo integral. "De todas las edades, formas, tamaños, profesiones, habilidades, atléticas, con curvas, altas, bajas... ¡queremos todo!". La obra, según su creadora, Nic Green, pretende "celebrar las formas femeninas". Suena a un conocido spot televisivo, pero no, aquí se trata de participar en una coreografía dramática que roza la clase de autoayuda. Curiosamente, el público masculino no ha acudido en masa, quizá les intimida la contemplación de señoras y señoritas dando brincos sobre las tablas y sin vender nada. La iglesia de Saint Steven, situada en la zona noble de la ciudad, ha cedido su espacio porque no encuentra nada "blasfemo" en Trilogy, obra que cierra su catársis de carne con una versión musical del Jerusalem de William Blake.
No cabe duda, la mujer como tragedia contemporánea sobrevuela esta edición del festival de Edimburgo. Como diminutas sherpas conquistando cada día un Everest que nadie reconoce. Germaine Greer, feminista superviviente de los años setenta, animadora sexual y cultural, ofreció ayer por la mañana uno de sus ardientes alegatos por la mujer moderna en el Festival Político (otro de los acontecimientos del mes en la ciudad) y su presencia no pareció casual. Greer, a la que le basta un micrófono para poner en marcha un regimiento de guerrilleras y amazonas, recordó lo que todos olvidan: no ha servido de mucho librarse del hombre del pasado, perdimos la paciencia con el del presente y seguimos esperando al del futuro. Quizá no haga falta vender el alma a ningún diablo para empezar a engendrarlo.

Fuente: El País

19/8/09

Jesusa Rodríguez y Sor Juana Inés.

Quién pudiera verla.

Este es el verdadero muro a derribar (uno de tantos)

Desarticulado grupo dedicado a la explotación de mujeres captadas en Paraguay


La Policía española ha desarticulado un grupo organizado dedicado a la explotación de mujeres que, tras ser captadas en Paraguay por un abogado, ejercían la prostitución en locales de alterne de la provincia de Alicante (sureste de España), donde además vendían droga a clientes.
Cuatro personas han sido detenidas como autoras de presuntos delitos relativos a la prostitución y tráfico de drogas y una quinta -un funcionario judicial- como presunta autora de un delito de revelación de secretos, informaron hoy fuentes policiales.
La investigación comenzó a partir de la denuncia de una ciudadana paraguaya, "víctima de un presunto tráfico ilegal de personas", y que "al parecer" iba a ser explotada sexualmente en un club de alterne de la provincia de Alicante.
Según la policía, los detenidos podrían estar invirtiendo los beneficios de la venta de droga en la compra de propiedades en Paraguay.
Un quinto arrestado es un funcionario del Juzgado que "podría haber puesto en conocimiento" de uno de los detenidos las pesquisas que se estaban llevando a cabo, añadieron las fuentes.

(Información: ADN.es)


http://www.adn.es/sociedad/20090818/NWS-0790-Desarticulado-Paraguay-explotacion-dedicado-captadas.html

18/8/09

H-arta



Y es que estamos en mayoría en los museos; no hay más que dar un cultivado paseo por alguna pinacoteca, catacumba de iglesia, colección privada o echar un vistazo a la inmensa obra de cualquier pintor modernista, vanguardista o fotógrafo de poca monta.
Desde las Vírgenes Odigitrias, que no eran otra cosa que paneles de señalización o tronos de lo verdaderamente importante, su hijo Jesús, y pasando por las numerosas santas, mártires, pecadoras, asesinas o putas al lado de algún gran rey, la mujer sólo ha sido durante años –por cientos y miles- la representación de lo que el hombre – y la Biblia- querían.
La mujer ha sido puramente una modelo en el renacimiento, no demasiado bien tratada fuera del arte de la clase alta o de la Iglesia. En el arte barroco la vejez femenina era interpretada como signo de alcahuetería, incultura y decaimiento; mientras en el hombre la vejez era una madurez sabia o el espejo de una vida bien cultivada y honradamente trabajada. La mujer pasó a ser mucho más sensual y provocadora en el rococó. Las féminas de la clase alta, claro, se mostraban más carnosas y pícaras en sus juegos de campo con los hombres que corrían por ellas (a las de clase baja ni se las ve)
Quizá no se observe un respeto hacia el tratamiento de la figura femenina hasta el realismo, y dependiendo del artista. Siempre dependiendo del artista, del hombre;DE- EL artista.

La mujer virgen para presidir en la Iglesia; la mujer- trono para encabezar el altar; la mujer santa, pura o pecadora en casa de los devotos ricos; la mala mujer ladrona; la horrible mujer que le corta la cabeza sin piedad a Olofernes; la amante que mira desde el cuadro con cara de asesina; la joven esposa que se casa con el poderoso hombre; la marrana mujer que enseña las bragas al inocente y esmirriado señor del peluquín. Y por fin un desnudo respetuoso, al fin un reflejo fiel a la cruda realidad de la mujer de clase baja al principio del S. XX. Unas bailarinas por aquí, mujeres haitianas por allí, madres con hijas e hijos, dulces prostitutas, divertidas cabareteras… lesbianas.

El porcentaje de mujeres como objeto y como objetivo del producto artístico final es enormemente superior al de la figura masculina… ¿Y la mujer artista en la Historia del Arte? Búsquenla, de verdad que vale la pena. Vale la pena hasta contarlas con los dedos de pocas manos.

http://www.mujeresenred.net/spip.php?rubrique78
http://www.nmwa.org/clara/
http://www.moca.org/wack/?p=43

12/8/09

Se nos ocurre quererte, mujer

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Silvia Palumbo ha echado raices en esta península dejando a un grupo de mujeres bien armadas con tambores y voces, cuerpos y comunión a la cabeza de la lucha feminista y lesbiana más energética que ninguna ciudad pueda pedir. València y Xixón pueden sentirse orgullosas de haber disfrutado y aprendido gracias a las artes... perdón, ARTES de esta amiga.

Para algunas un aliciente, para otras una alegría. Para la pequeña familia que compone este espacio ha sido lo que podría ser el principio de muchas cosas maravillosas, empezando por la lucha feminista-lesbiana y hasta el infinito. Gracias Silvia por el camino que nos queda.

Recomendamos a las visitantes que presten atención a la Web de Silvia Palumbo y que disfruten de esos pedacitos de música que nos deja saborear en él. Si alguna estuviera interesada en tener alguno de los CDs sólo tiene que hacerlo saber.